Sí, creo que es un poco de desprecio, pero no de forma de insulto, si no de dolor, por así decirlo.
La verdad no me imaginé ni por un instante que ella fuese así, que después de haber acabado con un "cuento de hadas", se comportará así.
No sé cómo rayos se comportará en estos momentos. Pero conmigo... ni que de hablar. Se ha dado cuenta de que últimamente me he vuelto un poco intenso, pues he dedicado horas, noches y madrugadas a escribirle; a recordarle.
Pero sé que no debo hacerlo, pues ya me di cuenta de que en realidad ya no soy nada, ya no soy nadie; para ella.
Aún sigo teniendo pequeños trances, pequeños momentos en los que imagino que por sorpresa al abrir la puerta de mi casa sea ella.
Lo sé, es algo tonto, pero solo me estremecería, sentiría escalofríos al imaginarme esos momentos.
Me rendiría a sus pies, es algo que imagino todos los días, al escuchar alguien a la puerta.
Al escuchar el sonido del teléfono e imaginar su voz del otro lado de la línea.
Es que no me cabe en la cabeza, como cambia el mundo. Cuando el mundo cambia a golpes.
Es frustrante recordar pequeñas promesas, pequeños momentos en los que dices cosas a esa persona que nunca harás o que cambiarás por algún motivo. Pero al ver la realidad, al vivir la realidad te das cuenta de que esas promesas solo fueron palabras que con el tiempo desaparecieron, que se olvidaron. Que el viento se llevó.
Pero qué más podemos hacer. Creo que lo único es aceptar las cosas tal cual son, cosas que no te atreves a aceptar por más duro y crudo que sea. Es difícil aceptar una realidad que no quieres vivir ya que en palabras prometisteis no hacerlo.
Dichas promesas solo prevalecerán en una sola persona. Solo en la que realmente tomo todo enserio y la que dio más de lo que podía, más de lo que necesario.
No hay vuelta atrás. El tiempo es el único que trata de remediar dichos fallos, pequeños cálculos que no tomaste en cuenta, pequeños detalles que no imaginaste pudiesen suceder.
Esos detalles te pueden hacer decaer en los mejores momentos.
Sé que ésta no será la última, pues mis palabras por ella son infinitas.
Pero ojalá que pronto pueda cambiar de opinión, y una vez más, pueda volver a levantar mi cabeza y dejar todo el pasado que me pesa tanto, dejarlo de una vez en solo bellos recuerdos. Y que no se entrometan tanto en mi presente; en mi futuro.
"¿La quieres?
-Sí.
-¿Y porqué no estás con ella?
-Porque ella ya no me quiere.
-¿Qué esperas para enamorarla?
-Ya lo intenté muchas veces y fallé.
-¿Y te rindes tan rápido?
-Yo no, pero mi corazón sí.
¿Y por qué no la buscas?
-Ella ya tiene un nuevo amor.
¿Y no harás nada?
-Ella ya es feliz.
¿Y tú qué?
-Yo lo soy; si ella lo es."
Por cierto, algo que nunca dije y me muero de remordimiento por no haberlo dicho nunca: "¿Qué haría sin ti?".
Bueno, creo que no sé la respuesta, pero trabajar para saberla, duele y mucho.





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